La empresa brasileña decidió desprenderse de sus tres plantas locales a cambio de USD 14,4 millones. En tanto, seguirá produciendo calzado en su planta tucumana.
Alter y Orot cerraron sus puertas y aumentan la incertidumbre en una de las industrias más golpeadas por la política económica del gobierno.
"Es la debacle del ciclo de producción de la cadena", declaró Ariel Schale, director ejecutivo de Pro Tejer.