ANÁLISIS Y OPINIÓN
Diputados, senadores y el Ministerio de Trabajo: Movimientos en el tema plataformas
*Por José Antonio de Aquino, columnista de Mundo Gremial

Desde hace tiempo se comenta que la Ministra de Trabajo “Kelly” Olmos se encuentra trabajando en una propuesta de regulación del tema plataformas.
La semana pasada existieron movimientos varios con respecto al tema, cuando comenzó a circular un borrador que hacía referencia a “trabajadores independientes”. Esto generó revuelo en diferentes sectores que observan el tema con atención.
Los abogados laboralistas del kirchnerismo, en su mayoría férreos defensores de la Ley de Contrato de Trabajo, no se quedaron quietos ni callados y rápidamente marcaron su posición en sus redes sociales.
Según la agencia de noticias Télam, la jefa de la cartera laboral expresó: “Nosotros reconocemos que se autodefinen como trabajadores independientes que utilizan su propio bien de capital. Nuestra aspiración es que puedan ampliar su marco de derechos”.
Ante esta declaración, la Corriente de Abogados Laboralistas “7 de Julio”, que tiene como referentes a Gustavo Ciampa y a Natalia Salvo, manifestó su “preocupación ante las manifestaciones vertidas por la Ministra de Trabajo”.
Esto habría generado algunos cruces entre el Ministerio y un sector de “Unión Por La Patria”, que se acusaron mutuamente de hacer un mal manejo de la situación, especialmente en lo que respecta a declaraciones públicas.
La calificación de “independiente” aplicada a los trabajadores de plataformas, tampoco cayó bien en la Asociación Sindical de Motociclistas Mensajeros y Servicios, el único sindicato con personería gremial en condiciones de representar y encuadrar a los repartidores.
El revuelo fue tal que se habrían sucedido en pocos días una serie de reuniones que involucraron a Marcelo Pariente (Secretario General de ASiMM), funcionarios de altísimo rango del Ministerio y legisladores integrantes de las comisiones de legislación del trabajo de diputados y de Trabajo y Previsión Social de senadores.
La realidad hoy marca que nadie en el oficialismo cree que estén dadas las condiciones para solucionar en 45 días lo que no se resolvió en 4 años, pero también existe una decisión tomada de darle alguna mejora a ese colectivo de trabajadores, para disputar el voto de un sector que los autodenominados libertarios se atribuye como propio.
Fluyen los borradores de proyectos. Ya ninguno hace referencia a “trabajadores independientes”, pero tampoco a ninguna clase de relación laboral. Esa pareciera ser una batalla que se va a librar con el próximo presidente. Solo derechos para el “laburante”, sin perjuicio de su condición contractual.
La Ministra Raquel Olmos estaría decidida a avanzar con el tema en beneficio de los repartidores y como aporte a la campaña de Sergio Tomás Massa. En el congreso están dispuestos a dejar la discusión por el vínculo laboral para más adelante y en el sindicato saben que son parte de una pelea que los excede.
Todos los gremios, especialmente los de servicios, deberían mirar muy de cerca el desarrollo de estos acontecimientos. Caer bajo el yugo de un algoritmo es una situación mucho más cercana de lo que la mayoría cree, y la actividad de mensajería y reparto solo es la “cabecera de playa” de las plataformas digitales. Van por todo.
Si yo fuese un joven trabajador de una actividad convencionada, no me quedaría cruzado de brazos a esperar que dirigentes analógicos tomen plena conciencia de los peligros que se esconden en el mundo digital, y de que la IA se los va a comer entre dos panes.
El futuro de las relaciones laborales en Argentina se está cocinando ahora, en vivo y en directo. El movimiento obrero, para bien o para mal, será artífice de su propio destino.
