Conéctate con nosotros

ANÁLISIS Y OPINIÓN

Patricio Lombilla habló de todo a días de las elecciones en la UPSRA

En exclusiva con Mundo Gremial, el interventor del sindicato de Seguridad Privada analizó su gestión, las denuncias contra García, las conformación de las listas y se refirió a las amenazas y hostigamientos sufridos en los últimos días

Mundo Gremial

Publicado

|

upsra seguridad privada gremiales

El delegado normalizador de la Unión Personal de Seguridad República Argentina (UPSRA), Patricio Lombilla, habló de todo con Mundo Gremial y apuntó contra un empresario de seguridad privada por amenazas y hostigamiento.

Lombilla fue el hombre designado por la gestión de Jorge Triaca en el ministerio de Trabajo para avanzar en el proceso de normalización, tras el desplazamiento del exsecretario general Ángel García y su comisión directiva luego de más de 30 años al frente de la UPSRA.

Llegó al sindicato de Seguridad Privada para completar el trabajo iniciado por los delegados anteriores, entre otros Rodolfo Alonso, Karina Palacios y Roberto Porcel, quienes no lograron los resultados esperados durante el primer año de la intervención.

Para Lombilla, el primer año de la intervención “fue un año perdido, con idas y vueltas por cuestiones judiciales” con García, el secretario general desplazado.

En promedio, los interventores que precedieron a Lombilla estuvieron en promedio tres o cuatro meses por lo que “no se pudo nunca se pudo funcionar bien el trabajo de la intervención”.

“Cuando llegué fue casi arrancar de cero, no teníamos control de la información, fundamentalmente de los sistemas, de la caja, y a partir de ahí desarrollamos sistemas y tomamos el control del padrón que es lo primero que se tiene que hacer para luego llamar a elecciones”, explicó el actual Delegado Normalizador.

En el caso de UPSRA existe una particularidad, si se lo compara con intervenciones en otras organizaciones. El sindicato está intervenido y la obra social no, por lo tanto toda la estructura intervenida sigue montada en la Obra social.

“O sea, García sigue siendo el presidente de la obra social, Celeste Ferrara sigue siendo la tesorera y todos los empleados que realizan tareas gremiales son empleados de la obra social, con lo cual -al empezar la intervención- no tenía estructura, había once empleados, la mayoría docentes”, señaló.

Lombilla compara sus inicios en la gestión con “armar una empresa casi de cero” para tomar el control del padrón y conocer la masa de trabajadores de la actividad. Para eso se creó un sistema para que los propios empresarios declaren de manera nominativa a cada empleado.

“Así se empezó a contar con información fidedigna. A partir de ahí pasamos a recaudar un promedio de 15 millones de pesos, y hoy recaudamos en promedio 27 millones de pesos. Es decir que aumentamos la recaudación muchísimo y empezamos a tener conocimiento de cuántos trabajadores son, cuántos afiliados hay, cerramos paritarias, se cerró el juicio con García y la Justicia avaló la intervención y que se siga con el proceso de elecciones, respetamos el cronograma y el 14 de enero serán las elecciones”, resumió el interventor.

Los candidatos a secretario general

Gutiérrez y Requelme, los candidatos a secretario general en la UPSRA

Tras la designación de la Junta Electoral, realizada el pasado 8 de octubre en Asamblea Extraordinaria con participación de más de 700 afiliados, se convocó a elecciones para mediados de enero y comenzaron a recibirse las listas de candidatos.

En el medio de denuncias por aprietes y conflictos internos, de los cinco miembros iniciales renunciaron dos y el clima comenzó a caldearse. Pero tras idas y vueltas, en los últimos días los renunciantes volvieron a la Junta y se tuvo que analizar todas las resoluciones tomadas durante sus ausencias.

Así, se anularon resoluciones para llegar al día de hoy con la habilitación de la Lista Verde con Julio Gutiérrez como Secretario General y con la Lista Naranja que conduce Leónidas Requelme que deberá subsanar algunos requisitos para lograr participar.

“Mi voluntad y lo que me gustaría es que todos pudieran participar y que se dirima en las urnas. La voluntad del ministerio es que el sindicato vuelva a las manos de los trabajadores el 14 de enero”, afirmó Lombilla.

Amenazas y hostigamientos

En las últimas horas, Lombilla denunció haber recibido amenazas y hostigamientos en la sede del gremio y en su vivienda particular luego de haber cambiado a la empresa se seguridad que custodiaba el sindicato y a menos de un mes de la elección general.

“Quisiera pensar que no viene de ninguna de las dos partes políticas, he tenido contacto con los dos candidatos y con gente que trabaja con ellos, participan activamente en las decisiones del gremio porque creo que hoy ya tienen que empezar a haber una convivencia y una transición para quien sea el futuro secretario general. Por lo tanto, descarto que venga de cualquiera de ellos”, sostuvo.

El funcionario relató un “hecho puntual” que despierta las sospechas sobre un empresario de seguridad privada: Cristian Felice, propietario de la firma que realizaba tareas en el sindicato y fuera apartada por la intervención luego de descubrir que “obligaba a sus empleados a realizar tareas de espionaje e investigación” sobre Lombilla y su entorno.

“Recibí una notificación de la Justicia de una fiscalía de la Ciudad de Buenos Aires donde hay cinco empleados que denuncian penalmente al responsable de la empresa que prestaba servicios de seguridad privada en el sindicato, donde ellos eran obligados a realizar tareas de espionaje e investigación sobre mi persona, como filmarme, grabarme, revolverme el escritorio, reportar todos mis movimientos y si no los amenazaban con echarlos del trabajo. Todo consta en la Justicia donde me presenté como querellante. Esto escaló en que todos los días sufriéramos agresiones en la puerta del sindicato, al personal de la intervención y mi secretaria”, relató.

Y agregó: “Hace unos días hubo un grupo de personas en la puerta de mi casa repartiendo panfletos difamándome, pero no lo solo eso, lo que más me molestó fueron las fotos de mi familia, de mis hijos que son menores, pegados en los árboles en todos lados”.

“Desvincularía totalmente esta acción contra mi persona y mi familia respecto a la política sindical”

También se publicó el teléfono personal de Lombilla en todas las redes sociales y desde ahí “empecé a recibir mensajes de cualquier tipo con amenazas, diciéndome ‘cuidado con lo que hacés’, ‘ojo por dónde vas’”.

“No podría decir quién es, pero quienes realizan las amenazan dicen que son enviados por el propietario de la empresa Cristian Felice con quien que me quise reunir y nunca se apersonó. Lo denuncian los propios empleados por lo que creo que la persona que está detrás de todo esto es él”, concluyó durante una entrevista con Mundo Gremial.

Lombilla ya recibió el respaldo y solidaridad del ministerio de Producción y Trabajo de la Nación, Dante Sica, y del ministro de Seguridad de la Provincia, Cristian Ritondo, que “también me prestó todo su apoyo y colaboración para brindar resguardo a mí y a mi familia”.

Al ser consultado si las amenazadas tienen relación con alguna de las listas que se postulan para las próximas elecciones, Lombilla dijo: “No estoy para hacer suposiciones, sé que estoy en un mundo sindical que sabemos lo que comprende pero no le hago atribuciones a ninguna de las dos listas, de hecho tengo diálogo con los dos candidatos pero sí a partir de que desvinculé a la empresa de seguridad y por los propios dichos de los empleados ante la justicia y que me hacen llegar sus comentarios, la responsabilidad es de Cristian Felice, el responsable de la empresa que prestaba servicio”.

“Desvincularía totalmente esta acción contra mi persona y mi familia respecto a la política sindical, de hecho tuvimos una asamblea con más de 700 afiliados totalmente en paz, durante un año y medio no tuve problemas, conviví con todos los actores políticos del sector y las empresas, nunca tuve un problema, esto se desencadenó a partir de las denuncias del personal de la empresas de seguridad y el cambio de la empresa”.

La denuncias ya están radicadas con actuación del jefe de la Comisaría 5ta. de San Fernando quien “me brindó todo el respaldo a quien también le agradezco”, como también “el apoyo de muchísimos trabajadores, delegados, dirigentes gremiales y de gente que realmente quiere que esto termine en un cambio y no sea en vano”.

“Es muy difícil llevar adelante estas tareas sin el apoyo del Estado y tengo todo el apoyo del ministro Sica y a partir de eso uno se siente totalmente respaldado para llevar este tipo de situaciones que no son fáciles y que uno asume tomar el compromiso y no es cuestión que uno de buenas a primeras diga hasta acá llegué, hay que comenzar y terminar con las tareas encomendadas, para eso estamos, uno es grande conoce estas cuestiones y sabe que está expuesto a determinadas cosas. Creo que se pasó una línea cuando se meten con las cuestiones personales, de hecho en unos de los videos que ya están denunciados, hay una de las personas preguntándole al guardia de seguridad de mi barrio si me conocen, en qué trabajo, cómo me muevo. Está todo filmado, es muy burdo lo que pasó, triste, penoso, pero bueno, hay que manejarse con la Justicia y no más que eso”.

También habló sobre las denuncias realizadas contra su gestión por un supuesto desvío de fondos. Al respecto, aseguró que las acusaciones fueron “infundadas” y “descabelladas”.

“Tengo las puertas del gremio abiertas para quien quiera revisar las cuentas, yo estoy y estuve a derecho en todo momento, y la verdad que es totalmente infundado y es mentira. Las denuncias que he visto son descabelladas”, señaló.

Lombilla contó que al llegar al sindicato se encontraron con un “desmanejo de fondos” y “hasta desconocimientos de la propia ley y de las exigencias de lo que es el convenio colectivo de trabajo”.

“Hoy contamos con servicios internacionales de ambulancias, seguros de sepelio, seguro de vida para los afiliados, cosas que eran exigidas y que no se prestaban. Ahora hice dos denuncias en donde lo que hacían era un desvío sistemático de fondos hacia la obra social y hacia prestadores vinculados al secretario general y su mujer. Yo solo denuncié más de 110 millones de desvíos de fondos, con lo cual yo sé que uno está expuesto a este tipo de denuncias y estoy abierto a explicarlas y a derecho, así que eso no me preocupa, sé cómo estamos trabajando, tenemos un equipo muy sólido en todo sentido”.

La necesaria renovación dirigencial

El interventor de la UPSRA señaló que la dirigencia “tiene que entablar una renovación” y destacó que “hay un bache entre una persona que estuvo treinta y pico de años en un gremio y jóvenes que lindan los 30 o 40 años que forman los equipos de trabajo de los candidatos”.

“Hay que desarrollar dirigentes que hoy tienen que aprender un montón de cosas y el sindicato va a tener que llevar adelante ese proceso de cambio y renovación”.

Respecto a posibles inconvenientes en la transición de mando, dijo que “no tiene que esperarse ningún tipo de problemas en el progreso del sindicato que tiene que ser muchísimo más grande de lo que es hoy en día”.

“Nosotros con un año de trabajo obtuvimos buenas paritarias, un montón de servicios, buena relación con las empresas, articulación con el Estado, el tema que hoy las prácticas tienen que ser otras, no hay lugar para ese tipo de acciones del pasado”, finalizó.

Somos una agencia de noticias sindicales. Nuestra misión es dar un espacio de encuentro e información a todos los sectores de la actividad, sin discriminar su capacidad y potencial

Seguir Leyendo

ANÁLISIS Y OPINIÓN

“Argentina está a la altura de los requerimientos de OIT sobre futuro del trabajo”

GINEBRA (Enviado Especial) – Entrevista a Lucas Fernández Aparicio, secretario de Trabajo de la Nación, uno de los representantes del Estado argentino en la Conferencia del Centenario.

Mundo Gremial

Publicado

|

El Estado argentino participa activamente en la 108° Conferencia Internacional del Trabajo que organiza todos los años la OIT en Ginebra, Suiza.

Representantes de los 187 miembros de la Organización Internacional del Trabajo – OIT son protagonistas del, tal vez, encuentro más importante del último tiempo.

No es una conferencia más. Es la Conferencia del Centenario, con el foco en la problemática del futuro del trabajo como primordial.

La República Argentina está representada por funcionarios del gobierno nacional y los grupos de los trabajadores y empleadores.

En nombre del Ejecutivo argentino, participa el Secretario de Trabajo de la Nación, Lucas Fernández Aparicio, acompañado por representantes del ministerio de Producción y Trabajo.

Ubicado desde hace días en Ginebra, Fernández Aparicio habló con Mundo Gremial y compartió las primeras sensaciones transcurrida la primera semana de actividad.

El funcionario destacó la participación argentina en los debates. “Estamos muy contentos de la participación de toda la Delegación y del aporte de los sectores sociales, de trabajo y empresario, y también por cómo hemos llevado adelante todo el proceso de ocupar y participar de los espacios que propone la OIT”, afirmó.

Además, se refirió al principal tema que aborda la Conferencia: el futuro del trabajo. Sobre este punto, señaló la importancia de impulsar espacios de diálogo tripartitos entre las partes involucradas, tal como lo recomendó la conducción de OIT.

“Creemos que Argentina se ubicó a la altura de los requerimientos de la OIT sobre futuro del trabajo, que estamos abordando los desafíos que nos propone el mundo del trabajo muy pro activamente”, sostuvo.

Ejemplo de ello -subrayó Fernández Aparicio- es la reciente conformación, bajo el ala del ministerio de Producción y Trabajo, de la Comisión del Diálogo Social.

Para el funcionario, el objetivo de la Comisión y de la agenda permanente de la cartera laboral “está en convocar a los actores del sistema de relaciones laborales para ir construyendo en mejor escenario a futuro y en orden a los desafíos que la tecnología, automatización, nos propone en el mercado laboral”.

Por otro lado, el secretario de Trabajo opinó sobre la elección de los Casos a tratar en la Comisión de Aplicación de Normas, uno de los ámbitos más importantes de OIT.

“Lo dijimos en el momento que tuvimos que intervenir, lo hicimos para hablar del Caso Uruguay. Creemos que es conveniente que con el diálogo tripartito se trabaje en las oportunidades de mejora que tiene la metodología de selección de los casos que tratan en la lista corta de esa comisión”, expresó.

Para Aparicio, “es necesario ponerle mucha transparencia y objetividad a los criterios que se utilicen para armar la elaboración de esa lista y creemos que a veces se priorizan cuestiones geopolíticas o que están vinculadas con una suerte de equilibrio regional cuando en realidad lo que hay que atender es al caso y abordar los casos en función de su importancia, su urgencia, su relevancia y no de una priorización sobre cuestiones geopolíticas”, concluyó.

Es válido destacar que los casos de denuncia contra el Estado argentino no fueron seleccionados entre los 24 a tratar durante la realización de la 108° Conferencia Internacional del Trabajo. Sí fueron incluidos, los de Brasil y Uruguay, entre otros.

Seguir Leyendo

ANÁLISIS Y OPINIÓN

“La idea de que los trabajadores deban ceder derechos para obtener un empleo resulta insostenible”

ENTREVISTA | Para Pedro Américo Furtado la informalidad es uno de los grandes problemas que tiene la Argentina por resolver. El 2018 cerró, según el INDEC, con 20,4 millones de trabajadores de los cuales 4,9 millones no están registrados mientras que otros 4,9 son cuentapropistas.

Pablo Maradei

Publicado

|

Foto: MundoGremial.com ©

A horas de subirse a un avión con destino a Ginebra para participar desde el lunes en la la 108° Conferencia de la Organización Internacional del Trabajo, Pedro Américo Furtado, titular de la OIT, se prestó a un extenso diálogo con Mundo Gremial. La reforma laboral, algo que el Gobierno intentó llevar adelante desde que asumió en diciembre de 2015, aunque ahora frizada por el calendario electoral imperante, Furtado sostiene que “el desempleo tiene múltiples causas pero difícilmente pueda argumentarse que el rol del sector sindical es una de ellas”. Este lunes también estará en Suiza Dante Sica, el ministro de Producción y Trabajo.

– Se cumplen 100 años de la OIT. ¿Qué hito histórico laboral fue lo que impulsó a su creación? 
En términos históricos, la referencia inmediata para contextualizar la creación de la OIT es, desde luego, el final de la Primera Guerra Mundial, la Conferencia de Paz París en 1919 y lo que luego fuera el Tratado de Versalles y la Liga de las Naciones. Son hitos estrechamente conectados con la OIT, que además de ser la agencia más antigua de las Naciones Unidas, es la única cuyos mandantes son representantes de gobiernos, organizadores de empleadores y trabajadores. Si bien la guerra dejó países literalmente en ruinas, economías devastadas, familias desplazadas y toda una nueva geografía, las transformaciones en el mundo del trabajo habían comenzado mucho antes como resultado de procesos de industrialización, tanto en Europa como en Estados Unidos. Entonces, por un lado, los trabajadores ya organizados exigían condiciones más equitativas y seguras. Por otro lado, los gobiernos y los empleadores aceptaban la necesidad de colaborar y acordar normas para regular el trabajo, pero pensando más allá de la rentabilidad, sino en que hubiera justicia social. Ahí mismo se advirtió cuán relevante es el diálogo como herramienta de construcción colectiva. En este contexto nació la OIT y, precisamente, desde el preámbulo de su constitución, asumió una misión asociada a la paz universal y duradera.

Foto: MundoGremial.com ©

– Nos podría dar una síntesis de los problemas que se erradicaron en estos 100 años y cuáles son los desafíos que se presentan ahora?
El centenario de la OIT permitió hacer, como organización pero también de manera individual, un ejercicio retrospectivo muy interesante: identificar algunas cosas naturalizadas en torno al mundo del trabajo, como si hubieran sido siempre así, pero que en realidad son logros relativamente recientes. Piense en la jornada de ocho horas de trabajo, los fines de semana, la seguridad social, la protección de la maternidad, la inclusión de personas con discapacidad, el principio de igual remuneración por trabajo de igual valor y podríamos seguir. Hay una serie larga de derechos de los trabajadores que fueron conquistados a lo largo del tiempo y, en cada una de esas conquistas, la OIT estuvo presente. El análisis de los convenios, las normas y las recomendaciones que la OIT fue dando a lo largo de cien años muestra que, además de acompañar y guiar esa conquistas, también tuvo una visión que le permitió anticiparse a temas clave, como el caso de la migración laboral o la equidad de género. Existen flagelos como el trabajo forzoso o el trabajo infantil en los que se registraron avances muy notables, pero desde luego esos problemas todavía persisten. En el mundo son más de 152 millones las víctimas del trabajo infantil. En Argentina, son uno de cada diez niños y niñas de entre cinco y quince años. Aún hay inmigrantes que trabajan en condiciones de hacinamiento, con jornadas de trabajo extensas y alta precariedad, hay altos índices de accidentes y muertes en el lugar de trabajo, el desempleo juvenil es tres veces más alto que para el resto de la población. Pero el trabajo de la OIT realmente puede observase en mejoras concretas en la vida de todas las personas. Además de las deudas pendientes, también hay nuevas complejidades: los cambios demográficos, tecnológicos y climáticos impactan de manera transversal en todas las áreas del mundo del trabajo. Desde la posición de la OIT, si hay una respuesta común para hacer frente a estos desafíos, es el diálogo social: la herramienta más potente para que los gobiernos, sindicatos y empresas puedan revitalizar el contrato social poniendo a a las personas en el centro del debate.

– Comenzó la 108° Conferencia Internacional en Ginebra y el futuro del Trabajo será la cuestión medular a tratar. Da la impresión de que por esta reconversión son más los trabajos que se pierden que los que se generan nuevos. Podría darnos un paneo de la situación en Argentina y en el resto del mundo.
Aunque ese tema a menudo genera inquietudes y cierto grado de pesimismo, los desafíos son también oportunidades y el futuro no está escrito. A fin de cuentas, será lo que nosotros, como sociedad, seamos capaces de construir. Por un lado, los diagnósticos ya se conocen y son muy claros. ¿Se perderán puestos de trabajo? Sí, como ha sucedido siempre ante cada transformación socioeconómica y tecnológica de gran escala. Pero, ¿se crearán nuevas formas de empleo? ¡Sin dudas! Le doy un ejemplo: se calcula que la aplicación del Programa de París sobre el Clima causará la pérdida total de unos 6 millones de empleos, pero a su vez se estima que va a generar 24 millones de nuevos empleos. Una de las metas que perseguimos, en línea con los Objetivo de Desarrollos Sustentables (ODS), es crear (antes de 2030) 344 millones de empleos. Se necesitan 190 millones de empleos más para poner fin al desempleo actual. Y si bien las tendencias y los desafíos son mundiales, cada nación tiene sus particularidades específicas y la expresión de estos problemas se da siempre de maneras diferentes. En Argentina, existen oportunidades para generar trabajo decente en actividades con sostenibilidad ambiental en toda su estructura productiva y para una importante variedad de perfiles de trabajadores. La economía verde, la economía rural y la economía de cuidados son sectores estratégicos para sustituir la pérdida de empleos en las actividades intensivas y, además, para avanzar hacia una garantía laboral universal. Otro aspecto fundamental para pensar el futuro del trabajo es el derecho al aprendizaje permanente como método efectivo de contención social y reconversión de los puestos laborales perdidos.

Foto: MundoGremial.com ©

– Atado un poco a los debates sobre el futuro del trabajo, en nuestro país, los sindicatos explotan su protagonismo mediático cuando es época de discusión paritaria debido a los altos niveles de inflación que pesan desde hace años sobre nuestra economía; luego pareciera que no participaran en otras discusiones o debates respecto, por ejemplo, al futuro laboral. ¿Es tan así o es algo que queda relegado? En otros países sin inflación, ¿por dónde pasan las discusiones sindicales?
En primer lugar, la coyuntura macroeconómica de un país siempre va a impactar de manera directa en la realidad de los trabajadores, pero no es la única variable. Hay también aspectos estructurales de los mercados de trabajo, como la informalidad o la seguridad social, que tienen un peso muy significativo en la calidad del empleo y por extensión en el bienestar de la sociedad. Los sindicatos son un actor fundamental, como contraparte del sector empresarial y gubernamental, para discutir los procesos productivos y asegurar los derechos de los trabajadores y mejorar las condiciones laborales en sentido amplio. En Argentina, el sector sindical tiene una actividad muy intensa que trasciende y por mucho a las discusiones paritarias, independientemente del protagonismo mediático que puedan tener. Hay una tarea minuciosa y continuada del sector sindical argentino que no llega a verse reflejada en los medios, tal vez porque apunta a objetivos de mediano y largo plazo que implican procesos de investigación, discusión y consenso que sobrepasan los tiempos de la noticia. Todas las actividades, proyectos, estudios, investigaciones que se realizan desde la OIT cuentan con participación gremial en mayor o menor medida, con referentes que se destacan por una formación técnicamente muy sólida y que además inciden y acompañan en los procesos de cambio. En este momento, por ejemplo, solamente considerando proyectos de la OIT que involucran directamente a distintos referentes sindicales, los debates están pasando por la seguridad y la salud en el trabajo, la economía verde, la economía de plataformas, la violencia y el acoso laboral, las brechas de género, la inspección laboral, la erradicación del trabajo infantil y forzoso, la mayor representación de la mujer en el ámbito empresarial, el trabajo doméstico, las estrategias de formación profesional y desde luego la libertad sindical. Las organizaciones de trabajadores argentinas son muy diferentes a las de otros países de la región y del mundo, por su historia, su impronta, su formación y el impacto que generan. Todos los actores del ámbito laboral tienen que poder adaptar, a sus prácticas, estructuras para dar respuesta a los nuevos desafíos y creo que el sector sindical argentino avanza en esa dirección.

– La falta de derechos laborales y justicia social alcanza a diferentes países: en Argentina esta informalidad se da por los altos costos laborales según sostiene el Gobierno y los empresarios. En el resto de los países que padecen altos porcentajes que es lo que la determina?
La informalidad laboral es uno de los grandes desafíos que tiene por delante Argentina. En algunos segmentos críticos el empleo no registrado tiene niveles de precariedad que deben abordarse con urgencia y de manera integral, buscando generar empleos de mayor calidad, políticas productivas y empresas sostenibles. El rol de la inspección laboral en este aspecto es central. Valoramos los incentivos y las estrategias para facilitar una transición justa hacia la formalidad, con acuerdos sectoriales dirigidos al empleo rural y que mejoren también el acceso a la protección social. Pero en el país casi el 50 por ciento de la población empleada continua en la informalidad. En toda la región de América Latina y el Caribe se observan altos índices de informalidad. En países fuertemente competitivos y con economías desarrolladas, como Suecia, Alemania y Suiza, los costos laborales son muy altos y prácticamente no se registra informalidad. El informe de la comisión global sobre el futuro del trabajo que ahora se discute en Ginebra tiene una recomendación específica para abordar este problema, con una reestructuración de los incentivos a las empresas a fin de estimular las inversiones a largo plazo.

Foto: MundoGremial.com ©

– Desde que asumió Cambiemos se puso como uno de los focos del estancamiento económico laboral del país las fuertes estructuras sindicales que no permiten agilizar la toma de personal al no ceder derechos. Usted, ¿qué lectura tiene al respecto?
El desempleo tiene múltiples causas pero difícilmente pueda argumentarse que el rol del sector sindical es una de ellas. La OIT publicó su informe sobre las perspectivas sociales y del empleo en el mundo a comienzos de este año, y ya entonces se prevía la continuidad de la recesión económica y un incremento en el nivel del desempleo del 9,5 al 10 por ciento. En esta dinámica macroeconómica, los representantes de los trabajadores no han tenido una responsabilidad particular. En parte, pienso que la madurez del diálogo social entre los representantes tripartitos conduce necesariamente a relaciones caracterizadas por un menor antagonismo y una mayor negociación, en las que el concepto del trabajo decente se impone por su propio peso y, en ese contexto, la idea de que los trabajadores deban ceder derechos para obtener un empleo resulta insostenible.

– Siguiendo la línea de análisis por la que venimos, cuál es el grado de sindicalización de la Argentina respecto a la región y a otros países con fuertes sindicatos como puede ser Europa.
Si se cuentan los trabajadores formales y los no registrados, aproximadamente un 40 por ciento de la fuerza laboral está sindicalizada en Argentina; es decir cuatro de cada diez. En la mirada regional, esto significa que es el segundo país con mayor sindicalización, detrás de Uruguay, que de hecho cuenta con una de las tasas de afiliación sindical más altas del mundo. En los dos casos, y también considerando a Brasil, se observan porcentajes similares a los que tienen países de ingresos altos, pero todavía lejos de las naciones del norte europeo y los países escandinavos. Dinamarca y Finlandia, por ejemplo, tiene una tasa de sindicalización cercana al 70 por ciento.

Seguir Leyendo

ANÁLISIS Y OPINIÓN

El trabajo no es cosa de chicos

Por Raúl Ferrara, columnista de Mundo Gremial

Mundo Gremial

Publicado

|

Desde hace 17 años, a instancia de la Organización Internacional del Trabajo todos los 12 de Junio se conmemora en el mundo el Dia Internacional contra el Trabajo Infantil con el objeto de concientizar acerca de la magnitud de este problema y aunar esfuerzos para erradicarlo. En Argentina, el trabajo de menores de 16 años no solo está prohibido por ley, sino que desde el año 2008, a partir de la sanción de la Ley 26390, es considerado un delito con el que se penaliza a los empleadores que se aprovechan económicamente del trabajo de niños.

Sin embargo, lo que ya bien entrado el siglo XXI no debería ser materia de cuestionamiento, desde algunos sectores es visto con buenos ojos, destacando las bondades del trabajo temprano “para forjar el espíritu” o incluso señalando que “mejor que trabaje antes de que robe o se drogue”.

Ese mensaje reaccionario proviene incluso de cierta dirigencia política cercana o afín al gobierno. Recordemos el elocuente discurso del Senador por Entre Rios, Alfredo De Angeli, en el año 2014 pidiendo la legalización del trabajo infantil rural, o la nunca desmentida ni aclarada autorización de trabajo infantil a 45 chicos del recientemente reelecto Gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, en el año 2018.

Lo cierto es esta mirada omite considerar o, lo que es peor, oculta deliberadamente lo evidente: la pobreza que obliga a un niño a trabajar cuando debería estar disfrutando su niñez.

Pero incluso a quienes realizan ese análisis sesgado y simplista de las bondades del trabajo infantil se les dificulta sostenerlo frente a algunos interrogantes.

A quienes le otorgan un rol formador habría que preguntarles ¿Cómo inciden las labores desde la edad temprana en la educación del niño? En los casos en que el niño esta escolarizado ¿tiene el mismo rendimiento ese niño que trabaja? ¿tendrá las mismas oportunidades formativas un niño que trabaja respecto del que no lo hace? ¿Cuál es el nivel de terminalidad escolar de un niño que trabaja?A quienes le reconocen una función colaborativa con la economía familiar habría que preguntarles: ¿Por qué no se contrata a un adulto para realizar esa tarea? ¿se le paga el mismo salario al niño que trabaja que a un adulto? ¿Por qué no se le paga un mayor salario u horas suplementarias al padre para que ese niño no tenga que trabajar?

Las respuestas a todos estos interrogantes nos llevan nuevamente al lugar donde empezamos: la pobreza. Pobreza que encuentra como aliado de su perpetuación al trabajo infantil.

Aun las mejores herramientas de gestión dirigidas a combatir este flagelo caen en saco roto cuando no existe una política de gobierno direccionada a la eliminación de la pobreza. Si analizamos aquella promesa de campaña del Presidente Mauricio Macri denominada “POBREZA CERO” y los resultados de una gestión que ha llevado el desempleo a dos dígitos, ha subsumido a un tercio de los argentinos y a más de la mitad de los pibes en la pobreza, es evidente que hemos transitado el camino inverso al de una lucha real contra el trabajo infantil.

Seguir Leyendo
Aviso

LAS MÁS LEIDAS

Copyright © 2018 MUNDO GREMAIL. Desing by | dosveintiuno