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ANÁLISIS Y OPINIÓN

Las apuestas de la Casa Rosada para mantener la paz sindical en el 2021

Por Emiliano Russo, columnista de Mundo Gremial

Mundo Gremial

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El gobierno termina su primer año de gestión con varios desafíos pendientes en su vínculo con el movimiento obrero organizado: cómo seguir manteniendo equilibrio entre el sector de “Los Gordos” de la CGT y el moyanismo que presiona para tomar la conducción de la central obrera en 2021, la conformación de la mesa coordinadora del Consejo Económico y Social que convocaría en las próximas semanas y la búsqueda de una solución sustentable a un sistema de obras sociales al borde del colapso.

La semana pasada mostró gestos del presidente Alberto Fernández hacia Hugo Moyano, como lo fue la visita a la sede de Camioneros en primer término, y el asado que dispensó el viernes en Olivos a la mesa chica de CGT donde Héctor Daer pudo sacarse “selfies” en los jardines de la quinta presidencial.

Es que la conducción cegetista miró de reojo el encuentro del martes en el que el jefe de estado volvió a bendecir al líder camionero y ante un planteo de Pablo, lo invitó a que lo visitara por la tarde a su despacho. En la reunión vespertina, el vicepresidente de Independiente le pidió eximir el pago del medio aguinaldo del Impuesto a las Ganancias, una enmienda que hoy analiza Economía. Temerosos que el moyanismo pueda sumar una “cucarda”, desde calle Azopardo minimizaron la especie y dijeron que la reunión de “Pablo fue para hablar sobre la próxima elección del PJ bonaerense”.

Con estos recelos, el Ejecutivo deberá seguir lidiando en un año en el que la central sindical deberá renovar autoridades. El primer desafío será definir la integración de la mesa coordinadora del Consejo Económico y Social. Se espera para las primeras semanas de 2021 el DNU que cree esta instancia de debate de políticas de producción y consumo, que además de abocarse a la coyuntura deberá encarar la redacción del anteproyecto de ley que aspira a elevar el Ejecutivo para darle un perfil institucional a la nueva mesa de diálogo.

Acerca de la pelea por el timonel de la CGT que hoy parecería tener dos candidatos, Héctor Daer y Pablo Moyano, una fuente gubernamental opinó que “hoy la mayoría de los congresales los tendría Héctor pero la densidad política del moyanismo no es menor. Van a presionar para poder quedarse con la conducción”.

Es el presidente el que hoy mantiene diálogo directo con los jefes sindicales. El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, se aboca a cuestiones técnicas y ha sido criticado por el kirchnerismo duro. De vínculo estrecho con Alberto, hoy parece a resguardo de estos ataques pero suenan cambios en segundas líneas de su ministerio para febrero próximo. Con todo, el diálogo político con los líderes sindicales lo ejercita el primer mandatario, asesorado por el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, de buena sintonía con el gremialismo en general y con Armando Cavalieri en particular.

Pero hoy muchos jefes sindicales reclaman entrevistarse con el ministro de Salud, Ginés González García, y con su superintendente de Servicios de Salud, Eugenio Zanarini, por el rojo de las obras sociales. Este último funcionario recibirá este lunes a José Luis Lingieri, el histórico delegado cegetista en esta materia, y a otros técnicos para intentar arribar a una solución. El gremio de La Fraternidad, conducido por Omar Maturano, convocó a un paro para este martes “por una millonaria deuda” de la Nación con la obra social ferroviaria y, de no mediar acuerdo, podría continuar la medida de fuerza hacia fin de año.

Una de las demandas de los gremios es compartir con el estado los gastos que le genera la cobertura de la discapacidad, tanto en transporte como el educación. Aducen que ese rubro se lleva casi el 50% del presupuesto y que sumado a los costosos medicamentos para enfermedades complejas, como la fibrosis quística recientemente incorporada al PMO, y al “gasto covid”, han puesto al sistema al borde del colapso.

“Hay que dar una respuesta al gasto covid y pensar con más sensatez al PMO, que está cimentado en las obras sociales, que ya deben hacerse cargo de las autorizaciones vía amparos judiciales”, reconoció la fuente del oficialismo consultada. Es en este marco que las declaraciones de Cristina Kirchner del último viernes en el Estadio Único, cuando propuso un “sistema integrado de salud” que incluya el público, el privado y el de las obras sociales, no deja de resultar sugerente.

* Emiliano Russo es periodista especializado en temática política sindical y acreditado en Casa Rosada

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