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ANÁLISIS Y OPINIÓN

Baradel: “Hay sectores sindicales que no estarán contentos con el proceso de unidad”

El secretario general de SUTEBA entiende que hay que avanzar en la unidad del movimiento obrero porque los sectores de poder, minoritarios y poderosos, presionarán al próximo gobierno para mantener las políticas económicas que los favorecieron durante la gestión de Mauricio Macri en detrimento del sector trabajador y popular.

Pablo Maradei

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Entelequía o realidad, este jueves la CTA de los Trabajadores, que conduce Hugo Yasky, aprobó avanzar en un proceso de reunificación con la CGT. En 1991, ante las políticas económicas neoliberales de Carlos Menem, dos gremios de peso, como son ATE y CTERA, se abrieron de la Central obrera y, en 1994, junto a otros sindicatos fundaron la CTA.

Del Plenario que se realizó en el microestadio de Lanús participó el candidato Alberto Fernández quien bendijo la avanzada: “Es un gesto enorme de madurez. En estos años de macrismo aprendimos todos. Un día aprendimos que divididos no teníamos futuro, que lo mejor que sabían hacer era dividirnos”.

Junto al candidato estaban Máximo Kirchner, y las candidatas a vicegobernadora bonaerense Verónica Magario, y a vicejefa de gobierno porteña, Gisela Marziotta. Por el lado sindical acompañaban Hugo y Pablo Moyano, Sergio Palazzo y Roberto Baradel, quien compartió una entrevista con Mundo Gremial.

-¿Qué tan viable ve que se avance en esta idea de volver a la CGT?
-Venimos de alguna manera resistiendo las políticas que venían perjudicando a los trabajadores. Llevamos adelante acciones en confluencia con la Corriente Federal, con el Frente para el Modelo Nacional y con la gran mayoría de las regionales de la CGT e inclusive orgánicamente con la CGT. Coincidimos en el marco de paros nacionales contra este Gobierno impidiendo la reforma laboral y la lucha en contra de los despidos. Las luchas en defensa de la universidad pública, las marchas federales. Esa confluencia nos dio la posibilidad de venir conversando todos estos años y pensar que la ansiedad de la construcción de un movimiento obrero más organizado y más fuerte es la decisión que tomamos hoy.

-Corre por mi cuenta y entiendo que es unir el agua con aceite. Pero ahora a la vista de las PASO vendrá un gobierno peronista y uno podría pensar en que la conflictividad iría a la baja. En este caso, ¿esta unión sería más política que sindical?
-No, no. Sería para defender las conquistas sociales.

-Insisto: ante un gobierno peronista ¿piensan que puede poner a debate la reforma laboral o pueda revertir derechos laborales?
-Yo creo al revés, que va a haber grandes presiones. Nos dejan un país con un endeudamiento brutal y una enorme deuda interna. Y yo creo que lo primero que hay que hacer es para la pobreza e indigencia. Han dañado a los trabajadores y a múltiples sectores como empresarios Pymes, pequeños productores, clubes, sociedades de fomento, clubes. Hoy estamos ante una situación muy compleja en la Argentina en la que hay un sector minoritario pero de gran capacidad económico junto a un sector externo que con el endeudamiento hace un negocio permanente que va a presionar muy fuerte para seguir aplicando estas políticas. Por eso necesitamos construir la correlación de fuerzas necesarias para que el gobierno no se vea extorsionado por estos sectores y pueda aplicar políticas proactivas y pueda aplicar políticas para generar consumo interno, fomentar políticas para producción.

-Mirando el proceso político post PASO, veo que los movimientos sociales meten presión callejera, Pablo Biró arrincona al candidato Alberto Fernández; y ahora ustedes con esta idea de juntarse con la CGT. ¿Le están diciendo a Alberto Fernández ´acá estamos´ como marcándole la cancha?
-Hay que escuchar atentamente a Alberto. Planteó el tema del trabajo, de la educación pública. Gran parte de su discurso giró en torno en poner de pie a la educación pública. Me parece que van en el mismo sentido de lo que venimos planteando todos estos años.

-Usted dice que nos dejan una situación muy compleja. ¿No considera que la situación de Argentina está en una situación compleja desde hace muchos años?
-No. Yo creo que la alternancia de gobiernos neoliberales en nuestro país, incluidas las dictaduras militares, nos dejan un país muy dañado y hay que llevar adelante procesos para recuperar la fuerza del trabajo, la producción, la salud y la educación. Este gobierno ha hecho mucho daño, pese a que dicen que hicieron gradualismo aunque no me quiero imaginar lo que hubiera sido de la otra forma. Hay que mirar nada más los números de 2014 y 2015 con las contradicciones que había en ese entonces con los números de ahora de pobreza e indigencia, endeudamiento externo, capacidad productiva y trabajo. Con eso nos damos cuenta que las políticas fueron en beneficio de muy pocos.

-¿De qué depende que la CGT los acepte? Tengo entendido por ejemplo que CTERA no fue excluida de la Central sino que dejó de pagar la cuota de afiliación. Pregunto en sentido amplio y sabiendo que la ortodoxia sindical, principalmente del sector de los Gordos, son refractarios a esto que hoy votaron: ¿volver depende de un acuerdo político o de ponerse al día con la cuota social?
-Implica un proceso político y no poner una cuota al día. Viene un proceso de discusión de política sindical, de unidad con diferentes sectores y cómo va a hacer ese proceso de unificación. En eso, y como mencionaste previamente, hay diferencias como el agua y el aceite; no tan grandes con muchos sectores sino con algunos sectores puntuales. Seguramente algunos no estarán muy contentos con este proceso de unificación pero la gran mayoría entendemos que hay que avanzar en este proceso. Nuestro país siempre tuvo sectores que defendieron los derechos de los trabajadores y otros que, lamentablemente, sus dirigentes han colaborado con procesos que le han hecho daño a los trabajadores para acomodarse en función no perder determinados espacios o que se podrían salvar solos.

-En el caso de que efectivamente gane el peronismo, Alberto Fernández viene hablando de un Consejo Económico Social. ¿Qué esperan que salga de ese ámbito del que participarán sindicatos y empresas?
-Primero hay que parar la caída; el tema del hambre es central. Le venimos reclamando a María Eugenia Vidal el tema de los comedores escolares, los cupos y los montos. Que un chico o una familia no tenga qué comer todos los días es un tema que hay que frenarlo. Nosotros creemos que hay que trabajar con medidas productivas para que generen empleo y no recortar salarios. Este gobierno generó un país absolutamente desigual, se la pasaron hablaron de inversiones externas y lo único que apareció de afuera fue el endeudamiento y la fuga de divisas. Algunos deben dejar de ganar lo que ganan, con que sea un poco menos, para que todos podamos vivir mejor para hacer una mejor distribución de la riqueza. También entendemos que mejorar el Mercosur sirve para salir adelante.

-En un pacto como el que especula de arranque Alberto Fernández, las partes ceden. ¿Qué está dispuesto a ceder el movimiento obrero?
-No queremos perder más. A partir de ahí queremos que un gobierno haga políticas que nos permitan desarrollarnos a todos. En ese sentido nos tenemos que escuchar y digamos todos qué necesidades tenemos por delante para llegar a puntos de acuerdo.

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