Edición n° 2439 - domingo 24 de septiembre de 2017
Análisis y opinión
Lunes 4 de septiembre de 2017 - 08:00

Peretta: “Vamos a pelear por el modelo sindical de Perón como nos pidió el Momo”

En una entrevista con Mundo Gremial, el líder del gremio de Farmacéuticos y Bioquímicos habló de la interna de Las 62, de la CGT, de sus cruces con Daer y de la actualidad de su actividad.

Marcelo Peretta, líder del SAFyB

Marcelo Peretta, líder del SAFyB

Marcelo Peretta es una de las nuevas caras del sindicalismo argentino. Joven dirigente y con perfil universitario, el secretario general del Sindicato de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFyB) levanta las banderas del "nuevo sindicalismo" y promete defender el modelo sindical peronista "que hoy está en juego".

El doctor en farmacia y bioquímica es uno de los integrantes del consejo directivo de la renovada 62 Organizaciones Peronistas, que tras la muerte del histórico líder de la organización, Gerónimo "Momo" Venegas, atraviesa momentos traumáticos de transición con cruces y opiniones encontradas.

En las últimas semanas, Peretta ganó trascedencia en los medios de comunicación tras postular a Pablo Moyano como un posible candidato a ocupar la secretaría general en la CGT, acompañado por una figura de mayor trayectoria como Ramón Ayala, sucesor de Venegas en UATRE, una declaración que reavivó las diferencias entre los dirigentes de las 62.

"Siempre que uno da una opinión personal, va a haber gente que nos va a palmear y otros que los van a trompear. De repente estamos más comodos buceando abajo, pero no es mi estilo", expresó, y aclaró: "no hablo en nombre de las 62, mis palabras son a título individual. En la organización tengo a cargo apenas una secretaría y tengo mucho que aprender, puede ser que algún compañero no comparta mi punto de vista y está bien, la democracia sindical es eso. Estamos alineados a las 62 porque somos peronistas, sindicalistas de extracción peronista y suscribimos el modelo sindical de Perón".

En diálogo con Mundo Gremial, Peretta ratificó su visión de disolver el actual triunvirato pero evitó posicionarse en un lugar de rechazo total con la central obrera, al evidenciar las diferencias que salieron a la luz dentro de las 62 tras el fallecimiento de Venegas. "Algunos pueden tener una mirada de decir 'no queremos saber nada con la CGT' y mantener una actitud crítica de decir que todos los dirigentes que están en la CGT y tener una visión muy ciegamente PRO o Cambiemos, y otros tal vez tenemos una visión de respeto al modelo sindical, los lineamentos de Perón y las palabras del “Momo” Venegas que siempre me dijo que tenemos que pelear por el modelo sindical".

"Lo que está en juego es el modelo sindical, siempre nos dijo a todos Venegas. Él siempre nos dijo “yo no soy Macri, yo soy peronista. Mi objetivo es llevarle al presidente las ideas peronistas para que se plasmen en la realidad”. Eso me encantó y lo suscribo ciento por ciento. Voy a seguir en esa línea. No es mi objetivo molestar a nadie y repito, Ramón Ayala, Horacio Váldez, el propio (José) Ibarra de taxistas son dirigentes de mucho más peso y experiencia, y mucho más representativos que yo en las 62, y son ellos la voz de la organización. Mi opinión es la opinión exclusiva de un pequeño sindicato tratando de sobrevivir ante los cachetazos de Sanidad", explicó.

MG: ¿Está en peligro el modelo sindical?

P: "Hoy está en juego el modelo sindical argentino, aunque el ministro de Trabajo me dijo personalmente que no estaba en los planes un modelo de reforma laboral como el brasilero y eso es una tranquilidad. Pero bueno esperemos cuales serán las medidas para bajar la inflación y achicar el gasto público, o hacer las medidas que tienen que hacer sin perjudicar a los trabajadores. Sé que hay una carga impositiva enorme para el empleador, veamos de qué manera se puede reducir pero siempre y cuando que ese recorte no lo perjudique al trabajador. Esas son las cosas que como dirigentes tenemos que analizar. Quiero que al gobierno le vaya bien, como peronista sé que “el que gana conduce, el que pierde acompaña” y hay que acompañar. Hay cosas que yo no dudo pero permítanme tener mi punto de vista y aprender en este proceso, porque de eso se trata".

MG: Planteás que es necesario un "nuevo sindicalismo", ¿qué significa eso?

P: "Un nuevo sindicalismo implica nuevas caras y defender las banderas históricas de quienes nos precedieron y dieron hasta su vida para que los trabajadores tengamos convenios colectivos de trabajo, leyes de contratos de trabajo, pisos salariales, obras sociales y servicios como trabajador. Nuevo también implica nuevas prácticas, ser respetuoso de las normativas. Si la normativa dice que mi ámbito de acción es este, no puedo ir por otra actividad ajena a mi sindicato.

Los nuevos tiempos que vivimos implican que el dirigente tiene que ver cómo mantiene el trabajo de su representado y ya no sirven las viejas recetas y decir hago un paro, una huelga y critico al empresarios parándome en la puerta para decirle lo malo que es. Hay que ver cómo articulo con las necesidades del empleador que necesita que el trabajador y el sindicato acompañe en estos objetivos.

La vieja historia que el trabajador y empleador son enemigos o que la representación empresaria y la representación gremial son enemigas, para nosotros no es la nueva realidad. La nueva realidad es ver cómo nos complementamos, por supuesto manteniendo nuestros objetivos. Esto es parte del nuevo sindicalismo.

Hoy no es fácil ser sindicalista con un gobierno que a priori tiene un claro perfil empresario, que si bien nosotros como peronistas y dentro de las 62 Organizaciones, a través del Partido FE estamos en Cambiemos con el objetivo de darle algo que es la solidaridad, el sentido humano que al sector empresario humano le falta. Acá no se manejan número si no personas".

MG: ¿Cuál es la situación hoy con el gremio de la Sanidad y las denuncias por "malas prácticas" sindicales a Héctor Daer?

P: "Nosotros no tenemos nada personal con Daer pero somos objetivos en un dato: el no hace honor a ocupar el máximo sillón que un dirigente sindical aspira a ocupar que es ser secretario general de la CGT. Robarle afiliados a un pequeño sindicato que tiene apenas diez años de vida y que representa exclusivamente a un colectivo de profesionales farmacéuticos y bioquímicos que nunca estuvieron en un convenio colectivo y en ninguna personería de ningún sindicato, no ayuda.

Daer se lo lleva en forma patotera, presionando al empleador o a veces en acuerdo con ellos, pero dividiendo el salario a la mitad. El piso salarial que tiene hoy SAFYB que anda alrededor de los 35.000 pesos, él lo lleva a 21.000 pesos en este convenio que está impugnado y que entendemos no puede proceder. Pero a veces la historia habla por el peso específico que tiene un sindicato, en este caso como Sanidad.

En definitiva, esas son las malas prácticas que inclusive el propio presidente habla de mafias sindicalistas también habla de esto, de llevarse todo puesto, de presionar, de ir a plantearle al propio gobierno y después por izquierda estimular algo contrario a eso, ese juego maquiavelico que nos perjudica y es en parte por qué los dirigentes sindicales tenemos tan mala imagen.

Entendemos que algunos sindicalistas, y en particular Héctor Daer, deberían corregir sus prácticas. Vemos cómo él avanza cada vez más sobre el campo y tiene malas prácticas inclusive en la parte política, porque llega de la mano de Massa y después se va al randazzismo y viaja al kircherismo.

El nuevo sindicalismo que planteamos tiene que llevar adelante políticas laborales y con los que estamos en CGT tenemos que ser firmes defensores de esas políticas y abstenernos de las políticas partidarias, obvio que tenemos derecho como dirigentes a integrar y militar en un partido político, y en el día de mañana ser legisladores, eso es viable, pero no es compatible, y esto es una opinión personal, con sentarse en la secretaría general o en los principales cargos de la CGT y simultáneamente en un partido político".

MG: ¿Cómo la tecnología puede impactar en la actividad de farmacéuticos?

P: "En nuestra actividad la tecnología va a tener un impacto directo. El rol tradicional del farmacéutico era elaborar los medicamentos y hoy existen máquinas para eso con lo cual ya tuvimos un impacto tecnológico, pero esto sigue. Hoy existen farmacias robóticas en Europa y Estados Unidos, donde el paciente ya no va a un local: pone su receta en una máquina, paga con tarjeta y automáticamente le entregan sus medicamentos.

Indudablemente esto significará una pérdida de fuente laboral entonces estamos obligados los trabajadores a capacitarnos en tecnología porque si no quedamos al costado".

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