Edición n° 2497 - martes 21 de noviembre de 2017
Análisis y opinión
Martes 14 de noviembre de 2017 - 07:30

La Iglesia pidió por los derechos laborales: “El trabajo no es una mercancía”

Así lo expresó el nuevo titular de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea, quien aseguró que seguirán trabajando por el "diálogo de los argentinos".

Monseñor Oscar Ojea

Monseñor Oscar Ojea

El nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), monseñor Oscar Ojea, advirtió que el narcotráfico "está creciendo" en el país y sostuvo que "para la doctrina social de la Iglesia el trabajo no es una mercancía sino un ordenador de la vida", por lo que marcó la necesidad de "conservar los puestos de trabajo y que no se vulneren los derechos laborales".

Consultado sobre la reforma laboral que impulsa el Gobierno de Mauricio Macri, agregó: "Nosotros somos muy sensibles a esto. Vamos a estar al lado de estas situaciones y, al mismo tiempo, sabemos que necesitamos crear fuentes trabajo".

Fue durante una conferencia de prensa que parte de la Comisión Ejecutiva de la CEA brindó en la sede de calle Suipacha en el microcentro porteño, donde Ojea remarcó que "el narcotráfico ha crecido y está creciendo" en el país y que "en los barrios es raro que haya un joven que no haya consumido".

Ojea estuvo acompañado por parte de la nueva conducción del Episcopado: el arzobispo de Buenos Aires y vicepresidente primero del organismo, cardenal Mario Poli, y el obispo de Chascomús y secretario general del organismo, Carlos Malfa, asistidos por el nuevo vocero del Episcopado, el presbítero Jorge Oesterheld.

El nuevo presidente del Episcopado también anticipó que, antes de fin de año, la nueva conducción episcopal llevará su saludo al presidente Macri y remarcó que en la Asamblea Plenaria 114°, en la que fue electo, los prelados renovaron su compromiso de fomentar "el diálogo" entre los argentinos.

"Nos cuesta convivir. No solamente sucede en el país, sino en todo el mundo. Nos cuesta sentarnos alrededor de una misma mesa, que cada uno tenga en esa mesa su lugar, sentirse profundamente incluidos. Seguiremos dando nuestro aporte al diálogo de los argentinos desde nuestro lugar, que no es el de técnicos ni el de políticos", describió el obispo, quien entre 2006 y 2009 fuera obispo auxiliar del cardenal Jorge Bergoglio en la arquidiócesis de Buenos Aires.

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