Edición n° 2553 - martes 16 de enero de 2018
Análisis y opinión
Miércoles 20 de diciembre de 2017 - 18:00

El día que el Barba se fue

Por Juan Manuel Morena, Director de Mundo Gremial.

Barba Gutierrez

Barba Gutierrez

En reunión de la CGT, tras una apertura formal a cargo de uno de los miembros del triunvirato (Schmid), pidió posteriormente la palabra Francisco “el Barba” Gutiérrez, secretario de interior de la CGT, en representación de la UOM.

Con un discurso extenso de 25 minutos, sin interrupciones por el resto de los sindicalistas, el ex intendente de Quilmes expresó que lo sucedido en Plaza de Mayo era trascendente, con la apertura de un nuevo ciclo de lucha a un gobierno antipopular.

El metalúrgico dijo en la reunión que la CGT “no tiene un plan de lucha, que toma decisiones disfuncionales”. Acto siguiente atacó duramente a los dirigentes de la U.T.A., por su ausencia y no acatar al paro.

Automáticamente sacó el peronómetro contra los gobernadores y legisladores del PJ por acompañar el proyecto de reforma previsional, indicando que había que ir por ellos. “Tenemos que tener un plan de lucha contra el gobierno, porque se tiene que ir ya, ya”, sentenció Gutiérrez.

Acto seguido intervino Héctor Daer, quien generó un fuerte cruce con el metalúrgico, diciéndole que no estaba de acuerdo, que era un inorgánico, que siempre jugaba en contra de la conducción, que lo venía generando desde la secretaria que representa, recorriendo el interior y generando internas “a nuestras espaldas, caradura”.

El Barba lo cruza, diciéndole que no se lo iba a permitir, y en una fuerte escalada del tono, Daer le contestó: “si boludo, trosko, que me venís a decir”…”la semana pasada te la pasaste en los medios festejando los convenios que firmaste y ahora venís con esto”.

En un último intento, Gutiérrez intentó encontrar consensos en la mirada perdida, pero no encontró eco con el resto. Entonces se retiró, seguido por el canillita Omar Plaini, en un intento de contenerlo.

En ausencia de secretario del interior, el resto de los sindicalistas murmuraban sobre la situación, con una sensación rupturista en esencia de parte de Gutiérrez.

Al minuto del hecho, volvió a ingresar el metalúrgico y tiró un manojo de llaves en dirección a Héctor Daer diciéndole “toma y quédate con mi oficina”.

De esta manera se consumó la partida de la CGT que integraba. Lo llamativo de lo sucedido es que ningún otro miembro de la CGT lo apoyó, ni lo acompañó en la decisión, y el contenido de los discursos posteriores al hecho se refirieron a la funcionalidad que generaba esa ruptura con los objetivos que tiene el gobierno, “lo mandaron a romper”, se escuchó.

Uno de los presentes comentaba que fue llamativo que a los 10 minutos la noticia ya circulaba como agua, que “el Barba se había ido de la CGT”, dejando translucir que la decisión era 100% y estaba orquestada desde hace tiempo. También agregó que reunión a reunión el Barba iba cambiando de lugar en la mesa de reuniones, alejándose del espacio donde se sienta el triunviro.

La Corriente Federal será el próximo destino del metalúrgico, ya veremos…

 

Comentarios