Conéctate con nosotros

ANÁLISIS Y OPINIÓN

Alberto Salas: “Vamos a volver a unir a toda la APTA”

Elecciones Técnicos Aeronáuticos: El candidato a secretario general por la Lista Celeste habló con Mundo Gremial y contó sus proyectos para los trabajadores de la actividad.

Mundo Gremial

Publicado

|

Los técnicos aeronáuticos elegirán este jueves 17 a la nueva conducción sindical de la APTA, el gremio que nuclea a los trabajadores del sector.

El sindicato, fue fundado en 1963, agrupa a los mecánicos de aviones como también a los empleados encargados del despacho y retiro de equipaje, desde funciones técnicas a especialidades previstas en el código aeroportuario.

En la elección, el actual secretario general de APTA (Asociación del Personal Técnico Aeronáutico), Ricardo Cirielli, buscará extender sostenerse en el cargo luego de 27 años de conducción ininterrumpida.

Pero esta vez, no le será nada fácil: un frente opositor buscará arrebatarle el máximo sillón del gremio.

La lista opositora Celeste “La Voz de APTA” es encabezada por el candidato a secretario general Alberto Salas.

En diálogo con Mundo Gremial, Salas explicó la realidad del gremio y los proyectos para los trabajadores técnicos aeronáuticos en caso de ganar la elección.

-¿Es un compromiso público el hecho de bajar a solo dos períodos la conducción del gremio?
– Nos parece que es un gran aporte limitar a que sean sólo dos mandatos consecutivos los que puedan ejercer los miembros de la Comisión Directiva. Vamos a reformar el Estatuto, así como también habilitar nuevas secretarias. Queremos que esto sea un proceso discutido en todos los sectores de trabajo y brindar un buen tiempo para su elaboración. Habilitar medios e instancias democráticas para que los compañeros puedan hacer llegar sus opiniones y luego en una síntesis la comisión directiva presentará a la asamblea y estaremos abiertos también a otras mociones que en esa asamblea se puedan llegar a presentar

-¿Cuáles serían las tres primeras acciones en caso de ganar el gremio?
-La primea acción que necesitamos implementar es volver a unir a toda APTA. Terminar con las persecuciones, terminar con las divisiones, terminar con la violencia hacia los compañeros. Nuestra preocupación principal hoy está en los compañeros de Andes Líneas Aéreas -que hace meses que sus trabajadores no cobran el sueldo-, en las aerolíneas que no están volando. Queremos abrir una instancia que tiene que ser vertebral del modelo de transporte aerocomercial basado en la línea de bandera y también la situación de los compañeros de FADEA. Para todo esto vamos a reactivar los cuerpos de delegados y reactivar la actividad gremial en todas las empresas aéreas del país.

-Entre los ítems de campaña proponen el “rechazo a la política de cielos abiertos”. Dentro de esa política están las Low Cost. Consulto: ¿hasta dónde llega el rechazo? ¿Hasta la eliminación de este tipo de servicios?
-Hay que separar el tema en dos cuestiones. Una es el modelo de empresa Low Cost y el otro es la “política de cielos abiertos” que nosotros rechazamos de plano. Los acuerdos que se firmaron en la última etapa del Gobierno de Macri van en contra de la reciprocidad que determina la Ley que es el producto del Acuerdo de Fortaleza de 1996 y que está vigente desde el 2001, que marca una regulación entre los vuelos que hacen la línea aérea nacional en otros países y los que las líneas aéreas de esos países pueden hacer acá. La Política de Cielos Abiertos desregula completamente el mercado lesionando severamente a nuestras Líneas aéreas Nacionales. Y cuando hablamos de la cuestión de estar “en contra de las aerolíneas de bajo costo”, tiene que ver con que estamos en contra de la precarización del trabajo. Nosotros defendemos que los técnicos y despachantes tengan un convenio colectivo de trabajo firmado por nuestra Asociación, que sea similar a los convenios de las demás empresas de la actividad. No tenemos nada en sí contra ninguna empresa siempre y cuando la cuestión de los “costos” no sea en contra de los intereses de los y las trabajadoras. De ninguna manera estamos en contra de que operen, sí nos parece que tiene que ser sobre una igualdad. No puede ser el beneficio que han obtenido en el último tiempo a donde se les ha otorgado todas las posibilidades de estructura que se han solventado con las arcas estatales: todas las obras que se han hecho en el aeropuerto del Palomar y las sucesivas obras que se han hecho a lo largo del país para favorecerlas cuando todas éstas obras fueron solventadas desde el erario público. Nos parece que habiendo una empresa de bandera es ésta misma la que puede cubrir ésa demanda especifica que estas empresas dicen interpretar.

-Respecto a las Low Cost, ¿qué idea tienen de lo que hará el próximo gobierno si es que lo encabeza Alberto Fernández? ¿Hablaron con sus equipos técnicos?
-La información que tenemos de Alberto es que él quiere defender a Aerolíneas Argentinas y Austral, volverla a ponerlas en el lugar que nunca debieron perder. En ése sentido tenemos muy buenas propuestas para hacerle llegar en relación a la utilización de toda la infraestructura que dispone en el país. Hay una capacidad que está ociosa para ponerse al servicio del crecimiento del país. Confiamos que con proyectos coherentes van a ser escuchados y lo mismo nos sucede con la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA). Quisiéramos poder profundizar la potencia que tienen dos empresas que son muy sentidas por las y los trabajadores argentinos, por la propia historia, por la defensa de la soberanía. Cuestionen que van en consonancia con el Movimiento Nacional Justicialista, al que muchos de los que integramos la lista Celeste adherimos. Queremos colaborar para hacer realidad la propuesta de desarrollo Nacional que el compañero Alberto le está proponiendo a toda la sociedad.

-Denuncian que Cirielli tiene una vida ostentosa, ¿avanzaron con denuncias judiciales?
-Nosotros estamos convencidos que una persona que defiende, en la forma violenta que ha tenido Cirielli contra sus propios compañeros no tiene otra razón de ser que no sea la de defender privilegios personales. Nosotros no vamos a avanzar en ese tipo de denuncias en esta instancia, nosotros lo que hacemos es una denuncia política. Una advertencia a nuestros compañeros. Porque está claro que la forma de vida que tiene éste compañero no se condice con la forma de vida que tiene un trabajador técnico aeronáutico. Tenemos propuestas que tienen que ver con hacer memoria y balance a libro abierto, que tiene que ver con transparentar las cuentas del sindicato, con democratizar el uso del bono F.A.S. Poner a disposición de todos en la página web del sindicato las actas firmadas en cualquiera de las negociaciones que se emprenden. Cuestiones que le hemos reclamado en reiteradas oportunidades a la actual conducción y sabemos perfectamente las razones por las que no muestra toda esta información.

-En ese recorrido que hicieron por todo el país y denuncian que hay rechazo a la gestión de Cirielli: ¿por dónde pasa ese rechazo? Por falta de presencia, por poca o nula acción gremial
-El rechazo más grande que hay a la gestión de Ricardo Cirielli tiene que ver con la falta de actividad y respuesta gremial. Cuatro años con despidos, cuatro años con paritarias a la baja, cuatro años en los que avanzó un proyecto precarizador y el sindicato no estuvo a la altura de la circunstancia. Cuatro años de poquísima actividad de los cuerpos de delegados, casi nula, actividad que ha costado mucho a los compañeros de FAdeA, Andes Líneas Aéreas, Aerolíneas Argentinas y Austral. Se ha achicado mucho la aerolínea de bandera, no vemos acción de nuestro sindicato ante la inminente devolución de los aviones de fuselaje ancho que implicaría la pérdida de más rutas. Nuestro compromiso es darle un canal de expresión a todos esos reclamos que están muy sentidos.

-Dentro del esquema gremial donde se posiciona como dirigentes sindical? En el moyanismo? Barrionuevistas? Izquierda? Gordos?
-Yo soy el hijo de un trabajador y de una trabajadora. Milito en el peronismo desde los 13 años. Pero lo que soy es menos importante de lo que toda la Comisión Directiva puede y va a ser. Hay compañeros que han militado en la Juventud Sindical de la CGT, otros hemos hecho una militancia importante en la CTA, otros provienen de experiencias vinculadas a la izquierda. El nuestro es un armado Frentista que creo que es lo que hoy está reclamando toda la sociedad y lo que nos venían reclamando nuestros propios compañeros: que estén las mejores hombres y mujeres que puedan aportar a un proyecto que reivindique y recupere las conquistas que han dado bienestar a los y las trabajadoras argentinas y que a su vez aporten al crecimiento del País. Como nos enseñó el General “nadie se desarrolla en un medio que no se desarrolla”. Las y los trabajadores técnicos aeronáutico queremos vivir en una sociedad en donde cada quien tenga la posibilidad verdadera de desarrollarse. Nosotros sabemos lo que queremos y donde estamos parados.

Somos una agencia de noticias sindicales. Nuestra misión es dar un espacio de encuentro e información a todos los sectores de la actividad, sin discriminar su capacidad y potencial

Seguir leyendo

ANÁLISIS Y OPINIÓN

Cómo recuperar la confianza en los sindicatos

Por Elina Escudero y Martín Moreno de Quiero Saber ONG*

Mundo Gremial

Publicado

|

En Latinoamérica, la confianza en los sindicatos es un bien escaso. Entre 1995 y 2015, la ONG latinobarómetro realizó una encuesta anual de opinión pública que involucró, cada año, a unas 20,000 entrevistas en 18 países y representó a más de 600 millones de personas. En ellas se miden los niveles de confianza que los latinos depositamos en las instituciones y organizaciones de la democracia. Durante esos 20 años, el porcentaje de argentinos que contestó tener mucha o algo de confianza en los sindicatos fue, en promedio, del 27%; o dicho de otro modo, 7 de cada 10 argentinos no confía en los sindicatos.

Confianza en los Sindicatos 1995-2015

Es curioso analizar algunos datos contundentes. Primero, la confianza en los sindicatos no se mueve con el ciclo económico. Por ejemplo, tanto en 1995 como en 2008, dos momentos económicamente disimiles, los niveles de confianza en los gremios fueron iguales. Segundo, en 1995, las mujeres eran quienes más confiaban en los sindicatos. Año a año se fue perdiendo y los hombres comenzaron a registrar niveles de confianza más altos.

Para colmo de males, la desafección política de la ciudadanía que tuvo su epicentro en 2001, también incorporó a las organizaciones sindicales, contribuyendo a la deslegitimación de su actividad, de sus métodos, y a la construcción de un imaginario de casta (la Clase sindical). Este proceso ha sido “alentado”, no ocasionado, por algunos medios de comunicación que responden a determinados intereses económicos y políticos, contrapuestos a la idea de una representación política organizada de los trabajadores y trabajadoras.

El asunto de la confianza (y sus múltiples consecuencias) parece un misterio a develar. Sin embargo, no lo es. La alternancia en el poder y liderazgos que se perciban más horizontales, alcanzan para lograr un cambio en la situación.

De acuerdo a un estudio realizado por la ONG Asuntos del Sur, donde se exploraron los resultados de estrategias gubernamentales para recuperar la confianza de la ciudadanía, la fuente de donde esta emana no es estática. La era digital posibilitó el surgimiento de nuevos valores y perspectivas que promueven y crean relaciones más horizontales y colaborativas.

Pero, más allá del grado de deslegitimación institucional, el sindicalismo ha demostrado que sigue siendo un actor importante para la consecución y mantenimiento de la justicia social y las políticas redistributivas en beneficio de los sectores más desfavorecidos; un canal de expresión de las demandas sociales y un freno para la implementación de políticas económicas que tiendan a la concentración en beneficio del capital.

En este contexto, desarrollar estrategias que tiendan a generar mecanismos de transparencia institucional, rendición de cuentas y datos abiertos, no solo fortalecería institucionalmente a las organizaciones sindicales, sino que permitiría el apoyo social de una opinión pública favorable, necesaria para los procesos de negociación y tensión con las patronales y el Estado.

Cómo lograrlo o por dónde empezar cuando la tarea parece titánica. La clave podría estar en la creación de alianzas que permitan a las organizaciones “menos creíbles” trabajar en conjunto con aquéllas que han acumulado un mayor capital social. Así lo demuestran las recientes experiencias de innovación política donde la ciudadanía es involucrada a través de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), en la búsqueda de consensos sobre temas que generan controversia y críticas.

Las medidas de fuerza impulsadas por los gremios ligados a los medios de transporte son, por ejemplo, un tema de alta sensibilidad para el conjunto de personas usuarias de estos servicios.

No desconocemos que cualquiera política implementada que se oriente hacia estos nuevos valores institucionales es un desafío: el carácter centralista de la conducción en algunos sindicatos y federaciones, su imagen negativa, la condena mediática, la desafección política, el ostracismo de algunos gremios y la falta de programas o lineamientos claros de gestión, son algunos de los obstáculos que se deben superar.

Pero el sindicalismo, además de sus tradicionales objetivos como la defensa de los derechos de afiliados y afiliadas y la representación en la negociación colectiva, tiene un horizonte que es aún más lejano: transformar la sociedad en más justa, democrática e inclusiva. Por eso, fomentar una práctica sindical “extra muros” es indispensable, más aún si la ambición es aportar un nuevo sujeto político que supere, de una vez y para siempre, al neoliberalismo en latinoamérica; un sindicalista presidente como Lula Da Silva en Brasil o Evo Morales en Bolivia.

Algunas experiencias muestran que se avanza, dando los primeros pasos y sin estándares claros, hacia prácticas en donde las organizaciones sindicales comienzan a supervisar los propios abusos e ineficiencias; la Unión de Obrera de la Construcción (UOCRA) permite a sus afiliados denunciar a representantes gremiales además de empresarios e inspectores a través de la web; la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) publica desde el 2009, los balances contables del Consejo Directivo donde se detallan sus ingresos y egresos; el Secretario Adjunto de ATE nacional, Rodolfo Aguiar, presenta desde hace 4 años, la Declaración Jurada de sus bienes y la da a conocer a través de la prensa.

Los esfuerzos son valorables pero los sindicatos (y los sindicalistas) aún están muy lejos de reaccionar adecuadamente ante una problemática que es propia del Siglo XXI: los instrumentos tradicionales de rendición de cuentas, que eran las elecciones, asambleas, congresos, etc. son insuficientes para garantizar la participación e involucramiento de los trabajadores y trabajadoras.

Por eso, el paralelismo entre las estrategias de los políticos gobernantes y de los sindicalistas para recuperar los niveles de confianza, es pertinente; resulta evidente que los sindicatos y los políticos son “metidos en la misma bolsa” por el común de la gente. La diferencia radica en que los primeros afrontan el problema, los segundos lo niegan.

* Quiero Saber ONG  www.quierosaberiniciativa.com
Redes Sociales: @quierosaberic

Seguir leyendo

ANÁLISIS Y OPINIÓN

A la deriva

Reina el malestar en los gremios marítimos que no tienen interlocutor ya que el Gobierno nacional aún no definió quién ocupará la Subsecretaria de puertos.

Pablo Maradei

Publicado

|

El check list de pendientes en el sector marítimo da cuenta de que el Gobierno nacional debe definir si se renuevan o cambian las licencias de los operadores del puerto de Buenos Aires que vencen a mediados de este año, trazar las directivas respecto a qué hacer con la Hidrovía: Alberto Fernández habló de “provincializar” su administración; y finalmente avanzar en la ejecución de los dragados.

“Estamos preocupados porque no hay diálogo y esto encierra algo aún mayor: no hay nombramiento porque no hay proyecto de qué hacer con, por ejemplo, la Hidrovía. Estamos con un sector muerto con el que el país no recauda nada”, analiza y dispara ante la consulta de Mundo Gremial Julio Insfrán, secretario general del Centro de Patrones de Cabotaje marítimo. Refiere a que los barcos que circulan por el río Paraná, y que para 2030 se proyecta que transportarán 60 millones de toneladas de carga llevando el flujo de dinero a los US$200.000 millones, son de bandera extranjera ya que no hay buques de bandera local y por lo tanto con tripulación argentina. Aunque la concesión de esta ruta termina en abril de 2021, la falta de definiciones, proyectos, inversiones hace que la Hidrovía no pueda ser explotada al máximo por nuestro país.

El único lineamiento que hubo hasta ahora lo dijo en diciembre ni bien asumido el propio presidente ante la Legislatura santafesina: “Lo que hablamos con Omar (Perotti, gobernador de Santa Fe) es que la Hidrovía sea gobernada por las provincias que usan la Hidrovía”. Actualmente esa administración la lleva adelante Nación. La propuesta de Alberto Fernández divide aguas. Por ejemplo: para Raúl Durdos, secretario general del SOMU: “Me parece bien porque federaliza el tema pero la participación debe ser equitativa entre las provincias”, señala a MG. Las provincias involucradas son Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes y Chaco. Y los principales puertos agroexportadores se encuentran en Rosario y Timbúes.

Para otro secretario general que prefirió el anonimato “la federalización solo generará caos porque se amplían los interlocutores que a su vez tienen distintos objetivos y además hay que ver a quienes designan ya que no siempre saben del tema”.

En el organigrama del ministerio de Transporte aún falta completar el nombre de quien ocupará el raviol de la Subsecretaría de Puertos, Vías Navegables y Marina Mercante. “Es una decisión que tiene que tener el aval de la Casa Rosada”, cuenta a MG un secretario general que sigue la interna por los nombramientos. Esta cartera la maneja Sergio Massa a través del ministro Mario Meoni. El último apuntado para ir a Puertos es Franco La Porta; pero por ahora no hay certezas. “Vamos a apoyar a quien designen, preferimos gente que entienda del tema; y si no entiende lo guiaremos”, apunta Durdos. Vale mencionar que el tema viene manoseado: en un primer momento el que tenía todas las fichas era Sergio Goicoechea, quien tenía bajo su puño la negociación de la futura licitación de Puerto Nuevo. Premio consuelo: ¿Quedará como asesor?

Finalmente, el otro punto en discusión respecto a la Hidrovía es cómo generar competitividad: “En Argentina pagamos 35% de Ganancias, 21% de IVA y 5% de Ingresos Brutos. A eso hay que sumarle el impuesto al cheque, la ganancia mínima presunta y la carga tributaria en el combustible. En Paraguay solo pagan 10% de Ganancias y 10% de IVA; y para colmo cargan combustible libre de impuesto. Así no se puede competir; el Estado argentino es el que tiene que bajar impuestos”, repasa Insfrán. Durdos agrega: “Estamos dispuestos a discutir convenios porque ¿de qué sirve tener un convenio si no hay actividad?”. En números: la relación es 200 buques paraguayos contra 1 argentino.

Justamente el Gobierno de Cambiemos, con Mauricio Macri a la cabeza, querían impulsar un único convenio colectivo para la explotación de esta carretera marítima; algo que no se pudo lograr. ¿Se animará a tanto el gobierno de Alberto?

Atado a la Hidrovía, los dirigentes consultados apuntaron a que faltan dragar puertos como Diamante, Chaco, San Pedro y Santa Fe. También hay muchas quejas que desde San Fernando, provincia de Buenos Aires, y hasta el puerto de Buenos Aires a través del canal Emilio Mitre, el calado que se alcanza al dragar no es el que dice el contrato multimillonario

Finalmente, y acaso el tema más urgente, es el puerto de Buenos Aires: el contrato de concesión de las operadoras vence en mayo y el llamado a licitación debía cerrarse el mes próximo: no se llegará con los tiempos. Seguramente habrá una prórroga temporal. Recalan en sus dársenas unos 800 buques por año.

Seguir leyendo

ANÁLISIS Y OPINIÓN

Boicot estratégico contra las leyes del mercado: una actividad sindical lícita con participación ampliada

Por Pascual Daniel Persichella, abogado y politólogo

Mundo Gremial

Publicado

|

Desde que tenemos uso de razón venimos padeciendo el problema inflacionario; esto es, cualesquiera sean las definiciones técnicas del fenómeno, que los precios suben por el ascensor y los salarios -o en términos más generales- los ingresos en contraprestación por cualquier trabajo humano, suben por la escalera.

En gran medida las crisis económico sociales que se producen de un modo casi constante, importan la perdida del poder adquisitivo real de los salarios, causando desmejoramientos sistemáticos en las condiciones de vida de la mayoría de los habitantes de nuestra Patria, es decir, los trabajadores en sentido amplio; comprensivo el concepto, de todos aquellos que viven del producido de sus trabajos humanos, dependientes o independientes, formales o informales (obreros, trabajadores, empleados, profesionales, pequeños y medianos empresarios). Sujetos mayoritarios y principales del consumo interno.

Frente a ello, con un simplismo quizás excesivo, se puede decir que los gobiernos de Derecha sostienen que el Mercado y sus propias leyes corregirán la distorsión, lo que nunca ocurre. Es más, en Argentina vemos fenómenos que demuestran por quienes y para quienes están escritas “esas leyes del mercado”: observamos que, aunque baje la demanda de un producto, no necesariamente baja el precio.

Y los gobiernos Progresistas o Populares, que tienen la convicción ideológica de atacar esa carrera injusta entre precios y salarios, no logran ser eficaces de un modo sostenido, recalando o en controles estatales que generan mercados negros o en críticas de autoritarismo diversas, solventadas por grupos de presión interesados, mediante la generalidad de las vías mediáticas existentes.

Cualquiera sea la razón que se exponga, el resultado es único: el Poder real económico mantiene sus ganancias, el fenómeno de concentración de la riqueza y carencia de mecanismos sinceros de redistribución de la riqueza se acentúa. El paradigma del “fifty fifty” de los 70, de participación del salario en la Renta Nacional, se aleja. Sólo observando la evolución del salario en dólares, desde 2015 hasta 2019 se constata el fenómeno. Aunque la pérdida es constante cualquiera sea el parámetro de comparación.

Una de las pruebas, que por los caminos ortodoxos no llegaremos a pisos mínimos de Justicia Social y Humanismo propios del Siglo XXI; es que se atrasa discursivamente tanto que muchos siguen anhelando volver a 1910 en que “éramos el sexto País del mundo”. Lo que no se aclara es que ese parámetro medía una cuantía exportadora primaria suculenta que ingresaba quizás a los bolsillos de 1000 familias argentinas; y que el pueblo argentino estaba más hambreado que hoy. Lo que actualiza y ratifica que EL CAMPO NO SOMOS TODOS. Ello no implica desconocer la importancia de su actividad, pero en su justa medida.

Ante ello algo debemos hacer. Así; este escrito no es más que un papel de trabajo, un disparador provocativo para que; los que corresponda, tomen la posta y le pongan la ciencia, la técnica y la decisión política necesarias, formulen una acción concreta, que debería ser ejecutada con la conducción de todos los sindicatos argentinos, sin distinción alguna: en este punto TODOS, DEBERÍA SER TODOS.

Digo; por los sindicatos, atento a que su objeto fundamental es la defensa de los intereses de los trabajadores; y estos se entienden como todo cuanto se relacione con las condiciones de vida y de trabajo de ellos; debiendo ser la acción sindical un removedor de los obstáculos que dificulten la realización plena del trabajador (arts. 2 y 3, ley 23551); o no será nada. Y vaya si el tema precios – salarios es un escollo para la mayoría del Pueblo.

LINEAMIENTOS GENERALES DE LA ACCIÓN SINDICAL POSTULADA:

Imagino tres momentos.

1. El primero, de análisis técnico y riguroso, contando con la participación de profesionales especialistas, que siempre actúen en representación de sindicatos, asociaciones de defensa de consumidores y usuarios, hoy constitucionalizadas en el artículo 43 de la Carta Magna; y/u otras organizaciones de la sociedad civil, particularmente de la economía popular; en tanto sus fines comulguen con los objetivos de esta acción sindical.

Requerimiento de información a organismos estatales nacionales, provinciales y municipales, competentes por razón de la materia precios y su formación.

Evaluación de toda la información relevada, arribando a una conclusión técnica, valiosa o disvaliosa, respecto del o de los precios de uno o varios productos o servicios concretos y determinados.

2. La o las conclusiones sobre el o los precios injustos o arbitrarios, debe elevarse periódicamente a una autoridad sindical política centralizada a nivel Nacional y Provincial. Esta autoridad, con todo el respaldo orgánico institucional sindical, divulgará suficientemente los fundamentos que sustentan la conclusión sobre precios injustos o arbitrarios para ese momento, en el ámbito nacional o provincial, según corresponda.

3. Junto con un programa de amplia e intensa divulgación, se propiciará el BOICOT, aconsejando no comprar, el o los productos o el o los servicios determinados; hasta que esa misma autoridad sindical política centralizada, informe que los precios se readecuaron a lo que los equipos técnicos consideren precios justos o razonables. También se podrá informar sobre productos o servicios sustitutos, a partir de la opinión técnica de profesionales y/u organizaciones, por razón de la materia.

CONDICIONANTE FUNDAMENTAL DE LA EFICACIA DE LA MEDIDA:

Debe hacerse una amplísima labor de concientización y divulgación sobre la eficacia de un BOICOT. El carácter defensivo de esta medida por parte de la sociedad, ante agentes económicos inescrupulosos; y el objetivo de repeler el daño económico de los precios injustos o arbitrarios, hasta el punto de lograr que los precios en cuestión se pongan en niveles justos o racionales.

También educar sobre que, ante el atropello de un poder económico indebido, existe el derecho de resistencia a esa opresión, que debe llegar, mediante una conducta masiva y sostenida; hasta el quebranto del agente económico, si este no declina su insaciable avaricia. O si reincide en su proceder.

El conjunto de la sociedad en acción también son EL MERCADO, y así como un día se construyó esa ley del mercado que siempre hace ganar a los agentes económicos fuertes; debemos ejecutar socialmente esta nueva Ley del MERCADO, que en verdad busca un equilibrio justo.

FUNDAMENTOS PRELIMINARES:

El principio fundamental del artículo 19 de la CN, establece que todo lo que no está prohibido por la Ley está permitido. En tal línea se deben encuadrar las específicas acciones sindicales lícitas, que están expresamente previsionadas en la Ley 23551, a lo largo y ancho de su texto y espíritu de garantía de la libertad sindical, pero de un modo especial, en la norma del artículo 5 inciso d), que establece como derecho de los sindicatos: “…realizar todas las actividades lícitas en defensa del interés de los trabajadores. …”

La acción sindical que postulo en este papel de trabajo, para que la desarrollen los técnicos que saben y quienes tienen el poder político sindical; además de ser lícita; es un verdadero acto de resistencia a la opresión del Mercado.

Nota: Para los desprevenidos o ligeros en la apreciación, el Boicot postulado nada tiene que ver con el delito tipificado en el artículo 158 del Código Penal Argentino. Acá hay divulgación, fundamentación y promoción de una accionar sindical colectivo. No existe violencia alguna por parte de un trabajador respecto de otro trabajador.

Seguir leyendo
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso
Aviso

LAS MÁS LEIDAS

Copyright © 2018 MUNDO GREMAIL. Desing by | dosveintiuno