Edición n° 1431 - domingo 21 de diciembre de 2014
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Lunes 6 de mayo de 2013 - 09:00

Se profundiza el conflicto de micros de larga distancia

Los choferes mantienen su reclamo salarial y las empresas se niegan a pagar una suba del 23%. El Gobierno acusó al gremio y a las cámaras de realizar un "pacto" y sancionó a 130 compañías.

Terminal de Omnibus

Terminal de Omnibus

 

Miles de pasajeros volverán a ser hoy rehenes, por quinto día consecutivo, de gremialistas y empresarios del transporte automotor que no resuelven la disputa salarial en el marco de las paritarias y se mantiene vigente el paro que afecta el servicio de los micros de larga distancia en todo el país.

Ayer, la tensión entre las partes y las autoridades nacionales se encendió al punto tal que desde el Gobierno salieron a denunciar una "connivencia" entre la UTA y las empresas de micros de larga distancia para no levantar el "lockout patronal escondido con un paro" y advirtieron que quitarán los permisos para operar a las firmas que no pongan en marcha los colectivos "de inmediato".

Además, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) labró 228 actas de infracción por incumplimiento de servicios. "Si es necesario, vamos a caducar los permisos", anticipó el ministro Florencio Randazzo.

En este contexto, la huelga de choferes continúa a pesar del 23 por ciento de aumento de haberes decretado por el Gobierno y las advertencias de posibles sanciones a las empresas, que consideraron el incremento como "inviable".

"El ministro de Trabajo (Carlos Tomada) se equivocó con nosotros. Está claro que más que una resolución fue un acuerdo con las empresas. Esto no es serio, el Gobierno parece reírse de todos. Así no se puede creer. El paro no se levanta", dijo el dirigente sindical. Unos 100.000 pasajeros esperaban ayer en distintos puntos de la Argentina que se resuelva el paro de colectivos -que inicia hoy su quinto día consecutivo- pero las esperanzas se esfumaron cuando el secretario General de la UTA, Roberto Fernández, ratificó la medida de fuerza.

Fernández criticó la resolución firmada por las secretarías de Trabajo y Transporte que determina un aumento del 23 por ciento que las empresas dijeron que no pueden pagar y aclaró: "Cómo no voy a defender a 22 mil trabajadores que tienen familias", dijo el dirigente.

Tomada y su par de Transporte, Florencio Randazzo, salieron a exigir a los trabajadores que vuelvan a sus puestos de trabajo y respeten la resolución oficial que determinó un aumento salarial del 23 por ciento, tal como pedía el gremio al momento de lanzar el paro el jueves.

Unas 130 empresas de transporte de pasajeros de larga distancia fueron sancionadas ayer por el paro de cuatro días que llevan adelante los choferes por falta de un acuerdo salarial, informó la CNRT.

Las multas recayeron sobre las compañías por "incumplimiento de servicios y no atención a los usuarios, con boleterías cerradas" en las terminales de ómnibus y oficinas de ventas de pasajes en distintos puntos de la Argentina.

Randazzo advirtió luego que le quitará los permisos para operar a las empresas que en las próximas horas no repongan sus servicios.

"Ya resolvimos el aumento salarial que reclama la UTA. Ahora sólo queda pensar que el motivo del paro es una extorsión, un sistema de complicidad para volver al sistema de subsidios y nosotros ya hemos dicho que no lo vamos a hacer", dijo Randazzo.

Visiblemente molesto por el cuarto día consecutivo de huelga en todo el país, el funcionario kirchnerista instó a los 22.000 choferes a volver a sus actividades para reactivar el transporte de pasajeros que afecta a más de cien mil pasajeros.

El ministro de Trabajo dijo que el Gobierno dejó en claro que si hay alguna empresa en particular que tiene dificultades para abonar el aumento, el Gobierno tiene mecanismos para resolverlo y proteger las fuentes de trabajo.

"La única explicación es que en realidad (gremio y empresas) están en connivencia haciendo presión, extorsionando a través de la cantidad de argentinos varados en las estaciones, sino no se entiende", sostuvo el ministro en declaraciones a C5N.

Tomada, por su parte, instó a los choferes a retomar sus puestos de trabajo y exigió a las empresas a poner en marcha los colectivos, en el cuarto día consecutivo de paro.

"No nos va a temblar el pulso para efectuar las sanciones en defensa de los usuarios", dijo el funcionario en declaraciones televisivas al advertir a las empresas y al gremio UTA sobre las consecuencias que traerá el paro si no lo levantan.

En línea con Randazzo, Tomada denunció un acuerdo entre algunos dirigentes sindicales y las cámaras empresarias para no volver a trabajar con la idea de presionar para que vuelvan los subsidios a esta actividad.

"Lo único que están haciendo (los trabajadores) es permitir que los empresarios se escuden en el paro para presionar al gobierno para que regresen los subsidios que no regresarán. Esconden con un paro lo que en realidad es un lockout patronal", dijo el ministro.

Señaló que el Gobierno ya emitió una resolución por la que exige a las empresas aumentar un 23 por ciento los salarios de los trabajadores, tal como lo reclamaba la UTA a la hora de poner en marcha la paralización de la actividad.

"Debe cumplirse la resolución, deben presentarse a trabajar y las empresas deben poner en marcha los colectivos, porque no va a haber otro tipo de respuesta. Que retomen tareas y que los empresarios demuestren que no van a pagar, de otra manera parece que están haciendo un doble juego, un lockout empresario escondido detrás de un paro", agregó Tomada.

 

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